Debe prohibirse el uso de Resina de PVC, Ftalatos y Adipatos, para garantizar la salud de una creciente población de usuarios de juguetes sexuales.

Los productos sexuales hechos con PVC, le da a los fabricantes la posibilidad de agregar diversas sustancias tóxicas a sus fórmulas tales como: "Aguarrás, Kerosene y Biodiesel", sustancias que por obviedad distan mucho de ser admitidas por las autoridades de salud de cualquier país, para el contacto con mucosas vaginales, mucosas anales y saliva.

Hemos descubierto que los fabricantes tratan de economizar lo más posible sus costos, por tanto como sustancia principal para añadir a la resina de PVC eligen el DOP (Di Octil Ftalato) que es el más barato de los plastificantes, posteriormente agregan diferentes cargas para obtener mayor volumen de material, añadiendo sustancias compatibles con su fórmula pero de muy bajo costo, tales como aceite avícola, aceite de auto, aguarrás y kerosene; además de agregar estabilizadores  como Estaño, Plomo, Cadmio, Zinc y Bario; y para lograr un producto más transparente añaden una gran cantidad de Estaño, material sumamente tóxico.

Por desgracia, el prohibir los Ftalatos en la fabricación de juguetes sexuales,  sólo va a lograr que los fabricantes usen (Di-2-EtilHexil Adipato), y no impedirá que añadan a sus formulas todas las sustancias tóxicas antes mencionadas, mismas que por ningún motivo deberían ser parte de los ingredientes de juguetes sexuales.


 

DOA (Di-2-EtilHexil Adipato)

Según la Agencia de Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos de Norteamérica: “El Dioctyl ADIPATO, también conocido como di(2-ethylhexyl) ADIPATO, se suele utilizar como un Plastificador y disolvente.

Dioctyl ADIPATO está clasificado como carcinógeno humano posible en el base de una mayor incidencia de tumores hepáticos en ratones hembras. Sin embargo, la Media concentración de ADIPATO dioctyl medido en las aguas superficiales en el sitio es demasiado bajo para causar un significativamente mayor riesgo de cáncer”.

Fuente: http://www.atsdr.cdc.gov/hac/pha/callahan2/cal_p1.html

 

Debe prohibirse el uso de Resina de PVC, Ftalatos y Adipatos, para garantizar la salud de una creciente población de usuarios de juguetes sexuales.

Proteger la salud de las mujeres, fetos y hombres no sólo consta de procedimientos correctivos, sino también preventivos.

Los fabricantes deben solidarizarse y aceptar un cambio de sustancias para la fabricación de juguetes sexuales, existen muchos otros materiales alternativos para fabricarlos.

El uso de Ftalatos, Adipatos y PVC no sólo dañan la salud de quien usa productos con estas sustancias, sino que además contaminan el medio ambiente con DIOXINAS de forma irreversible, según afirma la Organización Salud sin Daños: “Las dioxinas se producen por incineración, durante la fabricación de productos químicos clorados, especialmente el PVC”, “El cloro que contiene el PVC es un ingrediente fundamental para la formación de dioxinas.”

“Debido a que existen literalmente cientos de dioxinas, la mayor parte de la investigación en laboratorios se concentra en la dioxina más tóxica, la 2,3,7,8-TCDD. Se la clasifica como carcinógeno humano cierto por la Agencia Internacional de Investigaciones del Cáncer (IARC, por su sigla en inglés) y el Departamento de Salud de los Estados Unidos. También afecta el sistema inmunológico, el sistema reproductivo, la etapa de desarrollo, el sistema hormonal, y causa otros problemas de salud como la diabetes, entre otros.”

 

Aspecto Ecológico: Los productos hechos con PVC Las dioxinas se producen por incineración, durante la fabricación de productos químicos clorados, especialmente el PVC, y en otros procesos que utilizan cloro, tales como el blanqueo de papel. En la década del '90, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por su sigla en inglés) descubrió que en ese país, alrededor del 40% de las emisiones de dioxinas al aire provenían de la incineración de residuos hospitalarios. Uno de los factores más importantes fue la gran proporción de PVC presente en este tipo de residuos.

 

Aspecto de Salud Física: Cabe mencionar que estamos rodeados de productos de uso común, fabricados con PVC y Ftalatos, que exponen diariamente a los individuos que tienen contacto con dichos productos, a las dioxinas que se generaron por el calentamiento del PVC y el DOP, y  a la exposición directa de la exudación de los químicos con los que se fabricaron (que ya se han demostrado su toxicidad)

Si bien los juguetes sexuales con ftalatos, (sin contemplar que la mayoría contienen sustancias tales como kerosene,  aguarrás, aceite avícola y aceite automotriz), en el momento del uso la persona no apreciará un daño físico,  tenemos como premisa que todo paciente enfermo de riñones, hígado, Papiloma Humano, sumado a la exposición por el uso o abuso de Ftalatos  va a desarrollar enfermedades crónicas degenerativas las cuales van a requerir asistencia de médicos especialistas, uso de medicamentos y rehabilitación de la parte afectada.

 

Aspecto Económico: En el caso de los pacientes afectados que cuentan con aporte social, generarán gastos a todas las instancias de gobierno que intervengan para la recuperación de los mismos, tales como: obras sociales, costos de medicamentos, costos de rehabilitación física y psicológica, así como costos de incapacidad laboral. Los pacientes que no cuenten con aportes sociales, deberán enfrentar dichos gastos de forma directa,  afectando el bienestar económico que tenían previo a su convalecencia. Muchos de ellos por no gastar en asistencia médica, dejarán continuar su enfermedad hasta que se vuelva irreversible.

 

Aspecto Psicológico: Las personas  afectadas al verse imposibilitadas de realizar una vida normal, pueden desarrollar innumerables patologías de la psique (depresión y trastornos mentales), convirtiéndolos en potenciales riesgos para interactuar socialmente con otros seres humanos.

 

Aspecto Laboral:  Estas personas van afectar su asistencia y permanencia dentro de la empresa donde laboran, por su incapacidad. Por otra parte la prescripción de medicamentos para las diferentes curas, pueden llegar a alterar la conducta del paciente dentro de su entorno laboral.